Ventanas de asombro: La magia de la luz en nuestras aulas de Infantil
En el día a día de nuestro centro, buscamos constantemente herramientas que despierten la curiosidad innata de los más pequeños. Hoy, queremos abrir una ventana a uno de los rincones más especiales de nuestras aulas de Infantil: la mesa de luz.
Mucho más que un recurso visual
La mesa de luz no es solo un soporte brillante; es un espacio de calma y concentración donde el aprendizaje se vuelve tangible. Basándonos en enfoques pedagógicos que valoran la exploración sensorial, utilizamos este recurso para que los alumnos descubran el mundo desde una perspectiva diferente.
Al encender la mesa, el entorno se transforma. La luz actúa como un imán para la atención, permitiendo que los niños y niñas se sumerjan en un estado de observación profunda.

Exploradores de sombras y colores
Durante estas sesiones, nuestros alumnos han experimentado con transparencias, han superpuesto colores para descubrir nuevas tonalidades y han jugado con las sombras para entender la profundidad. Es fascinante ver cómo sus manos exploran con delicadeza, moviendo piezas que, bajo el efecto del resplandor, se convierten en auténticos tesoros.
Esta actividad no solo fomenta la alfabetización visual, sino que también potencia la motricidad fina y la capacidad de asombro, algo que consideramos esencial en estas etapas tan tempranas.

Aprender a mirar con luz propia
En nuestro colegio, creemos que educar es, en gran parte, enseñar a mirar con detalle y con ilusión. Ver el brillo en los ojos de los alumnos mientras descubren una nueva forma o un color inesperado nos recuerda que la magia y la ciencia siempre van de la mano.
Porque, al final, no hay oscuridad que se resista a una mente que juega, crea y sueña bajo su propia luz. ✨

